Este Blog solo pretende servir de apoyo y ayuda a todas aquellas familias, que como la nuestra, tienen que convivir con la esquizofrenia de un ser querido.

Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento:

Al Dr. J.A. Fernández (Medico de la Unidad de Psiquiatría). Gracias infinitas por buscar el camino que nos trajo de vuelta a nuestra hija, porque como padre supo entender nuestro dolor y ofrecernos su cercanía.

A la Dra. Victoria Carames y a Macu. Porque desde el principio apostaron por nuestra hija y por nuestra familia. Por su cariño, por escucharnos y aceptarnos al punto que nos sentimos parte de un mismo equipo.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Nuestra historia (1)

      Como otras muchas familias la historia comienza cuando una pareja de jóvenes enamorados deciden irse a vivir juntos y tener hijos (en nuestro caso hijas, dos).
     Hay una parte de nuestra historia que para lo que hoy nos ocupa, carece de importancia. ¿Por qué? Fácil respuesta, porque está llena de esas cosas normales que llena la vida de esas familias normales, la hipoteca, un nuevo trabajo, los suegros, la llegada de un hijo, las navidades, las vacaciones, el paro, los pañales, un regalo sorpresa, muchos besos, algunas penas, nuevos proyectos...
     Todo empezó a cambiar hace unos ocho años, cuando nuestra hija mayor entraba en la adolescencia. Se preocupaba más de lo habitual por su aspecto físico, la ropa, el pelo, los chicos...
     Esto nos parecía normal dada su edad, lo que ya no era tan normal era la casi obsesiva manía por lavarse las manos, por la limpieza, por no engordar, por no vestirse de negro...
     Siempre había sido una niña tranquila, estudiosa, responsable y obediente. ¡Vamos! una hija casi perfecta, de las que uno sueña tener, ¡pues nosotros, la teníamos!
     En aquella época su padre y yo trabajábamos fuera de casa y nos repartíamos como podíamos entre el trabajo, las tareas del hogar y nuestras hijas. Quizás tantas ocupaciones nos hicieron pasar por alto algunos comportamientos que de haber estado más atentos nos hubieran preocupado antes.
     Algunos amigos de los que no veíamos habitualmente se sorprendían de como había adelgazado la niña, que cambiada estaba. Pero nosotros permanecimos ciegos ante aquellos comportamientos cada vez más obsesivos, ante aquel nerviosismo incomprensible, ante aquellas miradas huidizas y aquellos largos silencios.
     Nuestra hija paso, de compartir sus días de colegio con nosotros a la hora de la cena, a no querer cenar con nosotros y a encerrarse largas horas en su cuarto, con los cascos de música en los oídos.
                                                                                                                          CONTINUARA.....                                

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Un hijo, tu pareja, una madre, un amigo…

      Un hijo o una hija, tu pareja, una madre, un padre, un amigo... Todo lo que afecte de forma  negativa a alguien de nuestro entorno al que queremos nos afecta a nosotros y por lo tanto cambia nuestra vida.
 
              

     La nuestra cambio el día en que nos dijeron que nuestra hija sufría una enfermedad llamada:
ESQUIZOFRENIA PARANOIDE
     Lo que recuerdo, con más intensidad, de aquellos días es una mezcla de sensaciones entre silencio, frustración, desconcierto, soledad y vacio.

            
     
     En nuestra casa solo se hablaba, se respiraba y se pensaba en lo que significaban aquellas palabras.

     Durante muchos días vivimos sumidos en nuestra pena, sintiéndonos casi como se debe sentir un salmón cuando nada contracorriente.

     Solo pensábamos en nuestra hija, en lo que había sido y en el brillante futuro que había perdido.

     Solo pensábamos en nuestros sueños frustrados, en lo diferente que iba a ser ahora nuestra vida...


“CONVIVIENDO CON LA ESQUIZOFRENIA”

     Hoy varios años despues de haber empezado este largo y duro camino conviviendo con la esquizofrenia, abrimos esté blog con el firme proposito de compartir nuestras experiencias, contando nuestra historia para ayudar a todos aquellos que esten en nuestra misma situación.